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CREATIVIDAD- 12. UN TEMA DE NUESTRO TIEMPO

Guillermo Menéndez de Llano Menéndez

PRODOMORFISMO

Lo que en el Dinamorfismo Filosófico se llamó Prodomorfismo - versión crítica del progresismo- encuentra en la dialéctica gradualista del camino platónico un destacado antecedente. Se trata también del contexto en el que haremos una interpretación de lo que se ha venido reconociendo históricamente como “creatividad”.

SÓCRATES ¿UN PERSONAJE DESPEDIDO POR SU AUTOR?

Nos detendremos seguidamente en la figura de Sócrates hasta señalar el avance platónico respecto a su figura.

SÓCRATES Y EROS

Recordemos que Proclo comentó de Sócrates que era un hombre erótico y demónico añadiendo que el demon era el culpable de su amor. Pero Sócrates vivió el ritmo de Atenas, la Ciudad-Estado, cuando tenía un ambiente saturado por un amor entre hombres que podía ir desde la afectuosa relación hasta el juego fugaz, desde el fanatismo hasta la incertidumbre del sentido. Era el eros que Sócrates compartía y el que Platón reflejó en sus diálogos.

TEAGES  ¿UN PENSAMIENTO FIJO DE PLATÓN?

Ahora, Sócrates ironiza diciendo que no entiende nada de cosas con altos vuelos y añade que solo sabe de algo muy pequeño cuando se refiere al amor. Porque declara le había sido dado por el dios que a la primera señal fuese capaz de reconocer el amor de alguien. Podríamos estar aquí ante un pensamiento fijo que tomó Platón del Sócrates histórico. Advertiremos su desarrollo y la originalidad de Platón en el mismo.

CÁRMIDES. EL ARQUETIPO DE BELLEZA Y EL ALMA

En el Cármides, aparece Sócrates llegando a una escuela de pugilato. Y cuando entra Cármides, el deseado por todos,  reconoce Sócrates que se trata de una “sabia pauta para los hermosos”. Todos habían mirado a uno contemplándolo como la imagen de un dios. Luego, Platón señala  que “un recuerdo del arquetipo de la belleza cae en el alma desde el cuerpo bello a través de los ojos”; Pero Sócrates sin ser menos que otros en el apetito de belleza, se distingue de los que se detienen allí como algo último cuando añade que Cármides está bien desarrollado anímicamente.

Después de que Cármides se sienta a su lado, se dice Sócrates lo mira con ojos expectantes, y al ver lo que estaba en su ropaje, que “se puso caliente”. En la conversación se aclarará que lo bueno y lo malo en el amor, como en todo lo humano procede del alma. La multipolaridad de la dialéctica platónica va encontrado una fuente en el alma.

PROTÁGORAS. UN CAMINO GRADUAL

En el Protágoras, vemos a Sócrates ir tras la belleza juvenil de Alcibíades, aunque se olvida de su presencia cuando aparece Protágoras. Entonces, señala Sócrates  que lo sabio es bello. En un clima de juego se filtra el amor, pero incluido el amor sensual y sin máscara por Alcibíades. Tal es el grado sobre el que se alza el filosofar. Como en el Cármides, la belleza del joven es un grado sobre el que se eleva sobre todo su belleza anímica. Así irá el camino gradual y a la par del amor y la filosofía, al que Diotima conduce en El Banquete, para alzarse desde un cuerpo hermoso a la belleza del alma. Este es el discurso platónico y griego.

ALCIBÍADES. EL ENCUENTRO CON “ÉL MISMO”

En Alcibíades, se advierte que la mayoría de los enamorados, después de entrar en delirio tras un joven, lo olvidan cuando ya no es joven, porque han amado solo el cuerpo, en absoluto a “él mismo”. Tal es la diferencia de Sócrates respecto a esa mayoría. Aunque el elemento sensorial no sea sólo máscara y envoltura. Sería cáscara desarrollada, sin la que el núcleo tampoco sería verdadero. Se trata de un grado que lleva a otro grado, el más alto, hasta alcanzar el más elevado. Se podrá hacer aquí una referencia a la “forma-formante” marcada por el Dinamorfismo Filosófico.

TEETETO. EROS COMO GUÍA HACIA LA IDEA

Cuando Sócrates llega a la palestra, extrae fuerza de sí mismo, y van los muchachos a su entorno, se sientan a su lado, se ruborizan cuando habla, y se escuchan en el Teeteto las palabras de un joven que dice: “En mucho mayor grado me ocurrió a mí, cuando me encontraba cerca de ti y en ti me apoyaba” . Luego, se habla del enseñar, sobre el hacerse mejores, sobre la ciudad. Eros se manifiesta ya como guía hacia la idea dando lugar esta perspectiva al nivel específicamente platónico.

LISIS Y EL AVANCE PLATÓNICO. EIDOS

El nuevo plano platónico respecto a la figura de Sócrates se mostraría ya en el diálogo Lisis cuando el objeto de la conversación es la amistad. Se advierte que cada bien al que se tiende tiene uno más elevado sobre él. Así se establece una serie gradual hacia arriba a lo que es amado en su propio ser. La nueva dimensión señalada es el “eidos”.

EL BANQUETE. AMOR DE ALGO

En El Banquete se percibe que el amor es amor de algo. El amor se notaría por una procreación en lo bello como anhelo de perpetuación. El doble movimiento a lo querido y con él a la virtud , tiene un camino gradual que asciende hasta la contemplación de las ideas partiendo del encuentro del yo con el tú.

FEDRO. CONTEMPLACIÓN Y MEMORIA

Se habla en este diálogo del momento en el que la mirada de lo bello enciende el amor como un rayo que cae desde el reino de las ideas en nuestro mundo del devenir. Pues el que miró a lo bello se acuerda de la pura belleza que ha contemplado en un mundo supraceleste  antes de la entrada en esta vida. Así, el alma, por el amor, llegaría a ser consciente de su particular inquilino divino.

¿CONTEMPLAR EL ARTE?

Reservo la idea de “contemplación” para referirme a la percepción de lo que parece no cambia, sin que admita en tal clase lo reconocido como obras de arte que señalo son objeto de gusto o de admiración. El arte puede gustar; pero hablar de arte como objeto de contemplación es ¿error o engaño?


Por Guilllermo Menéndez de Llano Menéndez

Doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación

Jefe del Departamento de Arte y Filosofía

En la Asociación de las Artes Visuales de Asturias

 

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