PostHeaderIcon CREATIVIDAD 3

CREATIVIDAD 3- TEMA DE NUESTRO TIEMPO

He señalado al iniciar estas páginas que con el término “creatividad” se indicaba un tema de nuestro tiempo, pero que no prescindiríamos de la crítica al uso o abuso que de tal término se hace. El objetivo de las referencias  históricas que he recogido  busca  rescatar la profundidad de esta noción en sus raíces para comprenderla adecuadamente y usarla convenientemente.

NOTAS HISTÓRICAS. Continuación

ARTE, FILOSOFÍA Y DIRECCIÓN DE LA MIRADA
Un texto de Platón en el Libro sexto de La República se refiere a la necesidad de dirigir la mirada convenientemente para llegar a percibir lo que es básico. Se trata de un dinamismo que le presentaría también a la actividad artística uno de sus principales guiones cuando la obra de arte demanda nuestro libre detenimiento ante ella. ¿No es esta del arte una actitud anticipatoria de esa contemplación que nos abre al conocimiento de la cúspide real según la filosofía platónica? Pero esta actitud de contemplación sería el fruto de una dinámica que reclama cierta iniciativa, o podría decirse creatividad, del perceptor inteligente. Y la actividad artística ¿no es ilustración de tal dinámica y de la profunda libertad creativa que requiere? Cuando también decimos de una obra de arte que está bien ¿no encontramos en ella una síntesis perfecta de ética y estética?

¿No será el discurso filosófico el que complete el luminoso arco abierto por una percepción sensible que el arte pudo formar para facilitar la progresión del conocimiento válido o verdadero al señalarle una dirección adecuada? Me detendré en el texto de Platón al que me refiero:

“…Cada cual tiene en su alma la facultad de aprender mediante un órgano destinado a este fin; que todo el secreto consiste en llevar este órgano, y con él el alma toda, de la vista de lo que nace a la contemplación de lo que es, hasta que pueda fijar la mirada en lo más luminoso, es decir…en el bien..”

En este fragmento, se advierte que Platón no habla de una realidad aparente, sino de la realidad como ente pluridimensional que se ofrece adaptativamente a la forma dinámica del que la mira para aprender. La realidad, exigiría del que la busca para aprender que haga por ella un recorrido que pueda ser ascendente.

La noción de “realidad aparente como ilusoria” podría sostenerse en el expresivo mito de la caverna que el propio Platón expone con intenciones didácticas. Pero esta imagen ha de verse en el conjunto del discurso platónico. Por mi parte, en este momento pienso que la condición de encadenados y por lo mismo inmóviles es la condición de los que desconocen la auténtica forma de la  realidad. Sería esta condición misma de inmovilidad contranatural –se trata de encadenados- lo que determinaría la percepción de la realidad como apariencia ilusoria. Tengo la impresión de que en discurso platónico lo real se estructura y conjuga en distintos planos, dimensiones y esferas que se mueven y por las que hay que desplazarse con sentido. Pero sigamos con la lectura del texto platónico:

“En esta evolución, que se hace experimentar al alma, todo el arte consiste en hacerla girar de la manera más fácil y más útil. No se trata de darle la facultad de ver, porque ya le tiene, sino que lo que sucede es que su órgano está mal dirigido y no mira a donde debería mirar. Y esto es precisamente lo que debería corregirse.”

¿No está aquí justamente una de las claves del sentido del arte? Luego, sigue Platón:

“Con las demás cualidades del alma sucede poco más o menos como con las del cuerpo; cuando no se han obtenido de la naturaleza, se adquieren mediante la educación y la cultura. Pero respecto a la facultad de saber….jamás pierde su virtud; se hace solamente útil o inútil, ventajosa o perjudicial, según la dirección que se le da…”

El texto platónico seguirá ganando en intensidad.

A Platón ¿le enseñó Pitágoras a considerar el Universo como un sistema de orden matemático y a introducir en ese cosmos a la Humanidad urbanizada?

Recordemos que Parménides y Empédocles habían aportado sus opiniones sobre la Naturaleza en forma de mitos cuyas potencias divinas -Afrodita, Neikos o Filía- se encargaban de la creación del mundo. También las historias orientales de la creación habían llegado hasta los círculos del conocimiento platónico. No olvidemos que Egipto, en el relato platónico, constituía un admirable ejemplo de una inconmovible existencia urbano cultural. Advirtamos que la palabra “imaginar” es pronunciada en el Timeo por el creador mítico del mundo.

Sobre todo señalar que Platón no solo evita el peligro de un dogmatismo metafísico, sino la rigidez estética mediante la ironía presente en sus diálogos compuestos artísticamente, pero que con su propia forma de comunicación principalmente hacen explícita la forma de “ser-entre” que tiene la palabra para diferenciarse del ensordecedor ruido, o de la imposición autoritaria. Y es que la palabra siempre se puede escuchar, tal como también se reconoce en el Dinamorfismo Filosófico.

Por Guillermo Menéndez de Llano Menéndez

Doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación

 

(C) 2010 Asociación de las Artes Visuales de Asturias. Términos y condiciones de uso