Uno de los principales objetivos de las exposiciones de arte que las instituciones organizan con obras de autores vivos ha de contribuir a informar al público de la creación artÃstica de su tiempo. Para cumplir con este objetivo, de informar y formar al mismo tiempo, se cuenta con los creadores demandándoles el fruto de su trabajo que contribuye a dichos fines. Sin embargo, aunque el papel del artista comprende esta y otras extensiones sociales, las instituciones deben prodigar a las aportaciones de los creadores una consideración profesional digna y respetar los derechos de autorÃa que legÃtimamente les corresponden.
Salvo contadÃsimas excepciones, los museos y las salas institucionales del Principado de Asturias no atienden en sus partidas presupuestarias un capÃtulo especifico para la producción de las obras de arte que se exhiben en toda clase de colectivas sin carácter comercial. Esta desafortunada circunstancia fuerza asà a los artistas visuales a un voluntarismo que no se da en otros ámbitos de la cultura. Voluntarismo que muy pocas veces se advierte en las demás prestaciones profesionales que se suscitan durante la organización de las exposiciones: comisariado, transporte, seguros, montaje, publicidad, diseño, edición de catálogos, etcétera.
Se están creando y ampliando actualmente grandes infraestructuras culturales en Asturias, museos, centros de arte y otros espacios expositivos, que requieren una dotación de personal y una asignación presupuestaria para su mantenimiento. El incremento de la oferta cultural y artÃstica es sin duda muy loable, teniendo en cuanta la demanda que suscitan las actividades creativas y las que de ellas derivan, es decir el trabajo que vienen desarrollando los artistas, sin el cual no serÃa posible todo lo anterior. Por todo ello, los responsables de las instituciones no pueden seguir contando siempre con el voluntarismo expreso de los creadores visuales para dotar de contenidos toda la programación expositiva ofrecida al público. Esta actitud pone de manifiesto una gran contradicción en la que se tiende a valorar nuestra labor artÃstica, cierto es, pero por otra parte se discriminan nuestros derechos con relación a los demás intervinientes profesionales de los eventos.
Por todo lo señalado, los artistas visuales de Asturias solicitamos de los responsables polÃticos, de los gestores de los equipamientos culturales y de los comisarios de exposiciones, que cuenten con partidas presupuestarias siempre que esto sea posible para compensar de alguna manera la creación, el tiempo, el trabajo, los medios materiales y económicos de los artistas que crean especÃficamente obras para determinados proyectos expositivos.